Vuelve Valerie Cherish: Por qué ‘The Comeback’ es la serie más incómoda (y brillante) de Lisa Kudrow tras Friends

Hay actrices que se pasan la vida huyendo de su personaje más famoso y otras que, simplemente, deciden dinamitarlo desde dentro para ver qué pasa. 

Lo que hizo Lisa Kudrow con The Comeback no fue solo un cambio de registro; mientras medio mundo lloraba el final de Friends, Lisa estaba pariendo a Valerie Cherish, el personaje más desesperadamente fascinante que ha pisado la HBO. La mujer que inventó la vergüenza ajena antes de que supiéramos qué significaba el término cringe.


The Comeback no es solo una serie; es un recordatorio de que en Hollywood, si no estás en la cresta de la ola, estás bajo tierra. Y Valerie está dispuesta a cavar con sus propias uñas si eso significa que una cámara la va a grabar. 


Y aquí viene lo bueno: Vuelve para una tercera y última temporada.

The Comeback se ha pasado dos décadas haciendo honor a su nombre, desapareciendo y regresando cada diez años como si fuera un cometa que solo pasa para recordarnos lo cínicos que somos. 


Nació en 2005, resucitó en 2014 y ahora, este domingo 22 de marzo de 2026, Valerie vuelve a decir su mítico "It’s ME!" para cerrar el círculo de la forma más salvaje posible.



Pero antes de que te sientes a ver cómo intenta sobrevivir al algoritmo de TikTok o a la inteligencia artificial en esta temporada final, tenemos que hablar de la joya original. Porque si no conoces de dónde viene este "experimento", no estás preparado para lo que viene. 


Vamos a analizar por qué esta sátira es una bendita maldición, por qué Lisa Kudrow es una genia por atreverse a ser tan "insoportable" y qué demonios ha pasado en estos 21 años de historia de Valerie Cherish.

Aviso: duele, pero no vas a poder dejar de mirar.



El concepto: El "falso documental" que se siente demasiado real


Se estrenó en 2005, justo cuando todavía estábamos saliendo del “post-Friends” y Lisa Kudrow acababa de enterrar a Phoebe Buffay. Y lo fácil para ella habría sido seguir explotando algo parecido. Personajes excéntricos, comedia simpática, ligera…repetir fórmula. 

Pero no. Aquí hace justo lo contrario. 


Se alió con Michael Patrick King (el de Sexo en Nueva York) para crear una serie que, honestamente, creo que ni la propia HBO sabía cómo vender. Y alejarse de ese personaje tan querido y entrañable para darnos uno mucho más crudo y, a veces, insoportable. 


Lo primero que te choca de The Comeback es que no hay risas enlatadas, no hay música de fondo y no hay cortes limpios. Es un falso documental grabado con una brusquedad que a veces parece que estás viendo metraje filtrado de una cámara de seguridad. 



La premisa parece simple, pero no lo es tanto. Valerie Cherish es una actriz que fue famosa en los 90, venida a menos, que vive obsesionada con volver a ser relevante. Y cuando digo obsesionada, es literal. Valerie no quiere solo trabajar, quiere volver a ser alguien. Y ya desde el primer episodio ves que la cosa no va bien. 

El “gran regreso”… que en realidad es un desastre


Valerie consigue un papel en una sitcom llamada Room and Bored. Y aquí ya empieza el primer golpe de realidad: Ella cree que va a ser protagonista.

En realidad es un personaje secundario. La tía Sassy. Y encima el chiste es que es mayor, pesada y molesta.

Todo el reparto es gente guapa, joven, que se luce... y ella está ahí, en chándal y soltando frases de vez en cuando que no aportan nada.

O sea, básicamente la serie dentro de la serie se ríe de ella.


Pero Valerie, en modo optimista nivel extremo, lo vende como una oportunidad increíble.

Y aquí viene la mejor decisión que toma (y la peor a la vez):

acepta grabar un reality sobre su regreso. Pero lo graban todo. Lo bueno, lo malo y, sobre todo, lo que Valerie preferiría que no viéramos. Y ahí empieza el desastre.


Porque lo que podría ser una historia típica de “segunda oportunidad en Hollywood”, aquí se convierte en algo mucho más incómodo: ver a alguien desesperado por gustar en un mundo que ya no tiene ningún interés en ella. Cómo intenta mantener la dignidad mientras un guionista de veintipocos años la trata como a un mueble viejo.



Toda la serie The Comeback está grabada como si fuera ese reality.

Y esto es clave, porque lo que ves no es solo lo que pasa… es cómo la están editando.

Valerie cree que está quedando como: simpática, profesional, cercana. 

Pero lo que tú ves es: gente ignorándola, situaciones incómodas, momentos en los que claramente la están dejando fatal. 

Valerie cree que está volviendo a lo grande. La realidad es que la están usando como decoración.


Es como ver a alguien convertirse en meme… sin saberlo.


Valerie Cherish: ¿Víctima o villana?


Lo fascinante de Valerie es que es un personaje que te pone de los nervios pero al que quieres proteger. No es un personaje fácil.

No es la típica protagonista carismática que te cae bien desde el minuto uno.

Es intensa, pesada, insegura, egocéntrica, a veces egoísta, está obsesionada con su imagen… y constantemente intenta agradar incluso cuando todo el mundo está pasando de ella o la está utilizando.


Es capaz de sonreír mientras un guionista le escupe a la cara (metafóricamente... o no tanto). Te hace sentir entre pena y vergüenza. 

Pero en el fondo, es una mujer luchando en una industria que, a partir de los 40, te trata como si fueras invisible. 

Y quieres que lo consiga, quieres que vuelva a triunfar y sobre todo que la traten con respeto. Aunque no sepa hacerlo bien. 



El mérito de Lisa Kudrow en esta serie es de otro planeta.

The Comeback llegó cuando Friends terminó hacía solo un año. Lisa era una de las mujeres más famosas, ricas y queridas del mundo.

¿Y qué decide hacer? Afease. No físicamente, sino emocionalmente. Se quita todo el carisma de Phoebe para interpretar a una mujer que no tiene ni una pizca de gracia natural, que es desesperada y, a veces, hasta un poco repelente. Es un ejercicio de valentía increíble. 


De hecho, mucha gente en la industria se sintió "ofendida" con la serie porque retrataba demasiado bien las miserias de los rodajes: los guionistas que se creen dioses, los productores que solo miran la demografía de audiencia y la crueldad con las actrices mayores de 40 años.

Valerie Cherish es el sacrificio de Lisa Kudrow para decirnos: "Mirad, así de feo es el negocio por dentro".


Y por cierto, ella está increíble. Probablemente es su mejor interpretación. Dos nominaciones a los Emmy que tuvo por este papel. 


El "equipo de choque" de Valerie Cherish


Para entender a Valerie Cherish no basta con mirarla a ella; hay que mirar a los que tiene al lado, porque ser "el entorno" de una mujer que vive 24/7 para un reality no es apto para cardíacos. Estos secundarios son los que le dan a la serie esa capa de realidad que a veces te hace olvidar que estás viendo una ficción:

Mark Berman (Damian Young): El santo job. Mark es el marido de Valerie y, sinceramente, merece un monumento en el centro de Hollywood. Es un tipo normal, un poco soso, que solo quiere cenar tranquilo sin que un cámara le enfoque el tenedor. Su paciencia es infinita, pero lo mejor es ver cómo intenta poner límites a la invasión de su privacidad mientras Valerie va totalmente a lo suyo. Es el ancla de realidad en la vida de ella, aunque a veces el ancla esté a punto de soltarse.


Mickey (Robert Michael Morris)
: El peluquero y su mejor amigo. Es el único que la quiere sin condiciones. Su relación es lo más tierno de la serie; es la única persona ante la que Valerie se permite, de vez en cuando, quitarse la máscara de "estoy genial". Mickey es su escudo, su confesor y el único que le dice las verdades (aunque sea con mucha laca de por medio).



Jane (Laura Silverman): La productora del reality. Es el contrapunto perfecto. Jane es seria, seca, profesional y parece que está filmando un documental sobre una especie en extinción. Su mirada a través de la cámara es, muchas veces, nuestra propia mirada de incredulidad ante lo que hace Valerie.



Pauly G (Lance Barber): El villano. Si existiera un premio al personaje más detestable de la televisión, él se lo llevaría de calle. Es el guionista misógino, prepotente y tóxico que disfruta humillando a Valerie. Él representa todo lo que hoy por fin empieza a denunciarse en Hollywood.

Su arco en la segunda temporada es de lo más oscuro que vas a ver, y es fundamental para entender por qué Valerie aguanta lo que aguanta: prefiere ser maltratada por un genio que ser ignorada por el mundo. 





2005 (La caída) Una sátira de Hollywood… sin filtro


Y de hecho, este fue el principal problema de la serie. 2005: demasiado pronto para lo que estaba contando.

HBO estrenó la primera temporada y no funcionó. No porque fuera mala, sino porque probablemente la gente no estaba preparada para algo así. Nadie entendía ese humor tan incómodo (cringe comedy).

En esa época, la televisión todavía no estaba llena de metacomentarios, de críticas a la industria desde dentro, ni de ese tipo de humor que luego se pondría tan de moda.


Hoy estamos acostumbrados a ver actores interpretando versiones de sí mismos, a reírnos de lo absurdo del mundo del entretenimiento… algo que la crítica y el público ha adorado con The Studio, por ejemplo. Pero en 2005 eso no era lo habitual.


Aquí no hay glamour. Hay ejecutivos que solo quieren audiencia, guionistas que escriben lo que les da la gana, compañeros de reparto que van a lo suyo, una actriz intentando no desaparecer y una industria que decide en cinco minutos si vales o no. Y todo esto sin grandes discursos. Simplemente lo ves. 



La sitcom dentro de la serie (“Room and Bored”) es deliberadamente mala. Chistes forzados, personajes absurdos, decisiones ridículas… Y eso es completamente intencionado.


Porque The Comeback no va de hacer reír con la sitcom. Va de enseñarte cómo se construye algo así. Los actores son reemplazables, la edad importa (y mucho, sobre todo para mujeres), la imagen lo es todo y la autenticidad… Bueno, depende de cómo se edite. Hoy encanta toda esa sátira. En ese momento, no. 


La gente esperaba ver otra comedia que recordara a Friends y encontró algo cruel y, a veces, hasta difícil de ver. 


Tampoco estábamos muy hechos a los falsos documentales que un poco más tarde arrasaron con The Office, Parks and Recreation o Modern Family. Esta serie se adelantó y se arriesgó en todo. 

Resultado: cancelación. Solo una temporada.


2014 (El resurgir) La venganza silenciosa


Pero claro… el tiempo le dio la razón. Y aquí viene lo interesante.

Con los años, The Comeback empezó a ser redescubierta. La gente la veía, la comentaba y de repente, lo que antes parecía raro… ahora era genial.

¿Por qué? Porque el mundo había cambiado. Se volvió exactamente como lo que mostraba la serie.

Las redes sociales, los realities, la exposición constante, la fama a cualquier precio… Valerie ya estaba ahí antes de todo eso.


Entonces ocurrió lo impensable, The Comeback se había convertido en un fenómeno de culto que nadie podía ignorar. Así que, en un movimiento casi tan surrealista como la propia Valerie, HBO la llamó para volver.


Segunda temporada. Nueve años después. Y ahí sí. Ahí se entendió.

La serie volvió siendo todavía más afilada y más incómoda.

Pero esta vez el espectador ya sabía a lo que iba.



Aquí la serie se vuelve más consciente. 

Valerie ya sabe que la han manipulado. Sabe que el reality la dejó mal. Y aun así… sigue intentando mantenerse en la industria.


Y aquí hay otro giro interesante: empieza a trabajar en una serie más “prestigiosa”. Más oscura, más seria… pero donde vuelve a ser utilizada de otra forma. Se interpreta a sí misma en una serie creada por el hombre que la humilló (interpretado por Seth Rogen, casualmente).


Porque ahora Valerie está en otra liga de desesperación: quiere prestigio. Si en 2005 quería que la gente la reconociera por la calle, en 2014 quiere un Emmy

El final de esta temporada es, sencillamente, historia de la televisión. Ese momento en el que tiene que elegir entre su gran noche de gloria o ser una buena persona... 




2026 (El cierre): El regreso del regreso

Y aquí estamos, otros doce años después, con la tercera y última temporada que acaba de aterrizar este 22 de marzo.

Es poético: vemos envejecer a Valerie en tiempo real, viendo cómo Hollywood cambia y cómo ella sigue ahí, con su pelo pelirrojo y su sonrisa forzada, diciendo: "¡No quiero ver eso!".


Muchos se preguntan: "¿Pero por qué han tardado tanto? ¿La cancelaron otra vez?". La respuesta es muy "Valerie": no. Lisa Kudrow y Michael Patrick King siempre han dicho que esta serie respira con la realidad. Necesitaban que todo cambiara lo suficiente para que su regreso tuviera sentido.


Ahora no importa si sales en la tele; importa si eres "viral". Valerie Cherish se enfrenta a su mayor pesadilla. El enemigo ya no es un guionista malhumorado, es el algoritmo, TikTok, la inteligencia artificial y una industria que ya no busca actrices, sino "contenido". 



Ahora intentando ser relevante en un mundo de vídeos de 15 segundos, tratando de entender qué es un trend o lidiando con una cámara de móvil que la graba sin el glamour de los focos de HBO es, sencillamente, brillante. 


En esta tercera temporada (que por cierto, se ha presentado con críticas brutales en el festival SXSW hace solo cuatro días), Valerie descubre que el estudio quiere usar su imagen para una serie escrita por IA.

Es la sátira definitiva. Ver a una mujer que ha luchado 20 años por ser "real" ante una cámara de reality, luchando ahora contra una versión digital de sí misma que no envejece, es el cierre perfecto. El broche de oro que esta historia merecía.

El final de una trilogía sobre la vanidad humana que ha tardado 21 años en completarse.



Entonces…¿merece la pena verla ahora?


Sí. 

Si la viste en su día, estarás deseando esta tercera temporada. Si no, ahora que se cierra el círculo, es el momento perfecto de darle una oportunidad y verla completa. 


The Comeback es una serie rara. Te lo hace pasar mal a veces. 

Pero también es una de esas que, cuando entras en su juego, te das cuenta de que está haciendo algo bastante más interesante que la mayoría.



No es una comedia para todo el mundo. No es ligera. No es de poner de fondo.

Pero si te gusta ver algo diferente, con mala leche y bastante verdad detrás… merece mucho la pena.


Y además tiene ese punto irónico que le va perfecto al título. Porque sí, es una serie sobre volver.

Pero sobre todo, es una serie que tuvo que esperar casi diez años para que la gente se diera cuenta de que ya lo había hecho bien desde el principio.


Fue una serie que se adelantó a su tiempo. 

Y ahora que el tiempo la ha alcanzado… encaja demasiado bien.




Tal vez te interese también cómo Joey intentó continuar el legado de Friends, pero salió mal. 


Comentarios