Hola, soy Leslie Bibb. Tal vez me recuerdes de...

Puede que el nombre de Leslie Bibb te suene muchísimo o pienses que no la ubicas, porque te garantizo que te la has cruzado en la pantalla más de una vez sin darte cuenta. Es de esas actrices todo terreno que lleva toda la vida ahí, haciendo de todo sin hacer mucho ruido. De las que no necesita ser la protagonista absoluta para ser buena y destacar.

Su carrera no ha sido una línea recta, más bien una montaña rusa y para mucha gente, ha podido pasar desapercibida. Para otra mucha, siempre hemos tenido claro que merece muchísimo más reconocimiento del que ha tenido. Aunque últimamente eso está cambiando. Y no por un golpe de suerte precisamente. Lleva años demostrando ese talento natural, solo que ahora la industria le ha dado por fin las plataformas que le correspondían.



Actualmente podemos verla en Palm Royale, de Apple TV, cuya segunda temporada llega el 12 de noviembre. La primera estuvo nominada a los Emmy como mejor serie. Y no es para menos, porque es buenísima.

Con un reparto de la talla de Kristen Wiig, Laura Dern, Allison Janney o Carol Burnett, nos traslada a 1969, a un exclusivo club de la alta sociedad, donde una mujer no tan bien posicionada, hará lo que sea para entrar. Bibb es  una de esas socias perfectas y brillantes por fuera, pero con más secretos que bolsos de Chanel y donde se roba la escena cada vez que aparece.


Pero si este año ha dado más que hablar, ha sido gracias al papelón que se marca en la tercera temporada de The White Lotus, una de las series más aclamadas de los últimos años. Allí interpretó a Kate, una de las tres amigas que pasan la semana en el famoso resort de HBO y la bastaron poquitas escenas para destacar.

Así que, si te suena de algo, seguro que es de ahí. 




Sin embargo, su fama viene de mucho más atrás y tiene otros muchos proyectos muy destacados, aunque no todos tan recordados.


Los (poco) gloriosos comienzos


Nacida en Dakota del Norte en 1973 y criada en Virginia, Leslie Bibb empezó su carrera con 16 años como modelo.

Más tarde estudió interpretación en Nueva York y consiguió su primer papel en 1996 en la serie Pacific Blue. No, ella no iba en bici, solo fue “la mala de la semana”. Pero ni tan mal para un debut. 

En el cine, su estreno llegó un año más tarde con la película Partes Privadas, que protagonizó el famoso locutor Howard Stern y que tuvo un gran éxito comercial, aunque el papel de Leslie fue pequeño, interpretando a una guía turística de la NBC.


En sus primeros años tuvo más roles episódicos en otras series recordadas de los 90 como: Un chapuzas en casa, Dame un respiro, Edición anterior o Sons of Thunder. Bueno, esta última recordada recordada no es que sea, porque no la conoce ni su creador, que por cierto era Chuck Norris (junto a su hermano Aaron). Y es que fue un spin off fallido de Walker Texas Ranger. Esa ya si os suena un poco más ¿no? 




Su primer papel con más minutos en pantalla, fue en 13 episodios de la aún más desconocida serie Querido detective (The big easy) en 1997, remake de la película homónima de Dennis Quaid.

Bibb interpretaba a Janine Rebbenack, un personaje nuevo en esta versión. Y aun así fue cancelada en la segunda temporada. 



Empezando a ser popular


Pero no tardó en conseguir la fama, al menos entre los adolescentes, porque en 1999 estaba protagonizando mi serie favorita de todos los tiempos: Popular. Bueno, a lo mejor me he venido arriba, pero en mi top 5 sí que está.


En la primera serie de Ryan Murphy (si, si, Ryan Murphy), Leslie encarnaba a Brooke McQueen, la animadora más popular del instituto, enfrentada a Sam McPherson, la impopular rebelde contra el mundo.

Todo se complicaba cuando el padre de Brooke empezaba a salir con la madre de Sam, estallando la guerra total entre las dos y sus dos grupos, además de la que ya había por la popularidad.


Aquella mezcla de comedia surrealista, drama adolescente adelantado a su tiempo y frases memorables, convirtió a Popular en una joya de culto que muchos no hemos olvidado. 

Aunque Injustamente fue cancelada en su segunda temporada, con uno de los más crueles cliffhanger que he visto y que aun no he superado. Y para Leslie Bibb el primer gran escalón de su carrera, donde ya empezó a demostrar su facilidad pasmosa para pasar de la pura comedia al drama mas realista sin perder ni un ápice de credibilidad, con un magnetismo y una vis cómica que se comía la pantalla.



Después volvió a ser secundaria o episódica por varias series de éxito de los 2000. Tuvo un papel recurrente bastante potente en Crossing Jordan, donde se metió en la piel de la detective Tallulah "Lu" Simmons, investigando casos mano a mano con los forenses y dejando huella en los fans de la serie.

También pasó por la mítica Urgencias (ya sin George Clooney), interpretando a Erin Harkins, una estudiante de medicina de la novena temporada.

Y tuvo apariciones destacadas en Entourage, CSI Miami (nunca puede faltar CSI en el currículum de alguien) o Nip/Tuck, de nuevo con su "descubridor" Ryan Murphy


En 2003 protagonizó Línea de fuego, una interesantísima serie policíaca de la ABC. Leslie interpretó a Paige Van Doren, una agente novata con sed de venganza. Ella estuvo genial, se quitó de encima la "etiqueta" de chica de instituto con una garra dramática y una fuerza impresionante. Lamentablemente la ABC la maltrató con su horario y se quedó en 13 episodios. Y fue una pena, porque tenía potencial.




El salto al cine 

Durante aquella época entre series, Bibb se fue asomando por el cine poco a poco, teniendo algunos papeles inolvidables en esos primeros años.

En el año 2000, antes de hacer proyectos mas comerciales, se metió de lleno en el cine independiente con una una joya muy oculta, The Young Unknows. un drama oscurísimo y bastante incomodo, de los que te dejan mal cuerpo. La trama se la pasa entera en una casa, con un grupo de cuatro jóvenes hasta arriba de drogas, en un ambiente asfixiante. Lo que ocurre ahí dentro es una manipulación psicológica bestial, un "juego" en el que destrozan mentalmente a la más vulnerable, Cassandra, el personaje de Leslie Bibb. Y menuda pedazo de interpretación que se marcó, muy diferente a todo lo que ha hecho. Aunque no la vi hasta años más tarde cuando por fin salió en dvd y para entonces ya había visto una gran evolución en muchos de sus trabajos, me impresionó muchísimo este papel. Se desnudó emocionalmente por completo y demostró una madurez interpretativa que te deja con la boca abierta. Aquí ya dejaba claro que no le tenía miedo a nada.


Ese mismo año, protagonizó The Skulls, aquel thriller adolescente sobre sociedades secretas y pura esencia dosmilera. Uno de mis papeles favoritos de Leslie, que compartió cartel con Joshua Jackson y Paul Walker, dos de las estrellas más aclamadas del momento y ella interpretaba a Chloe, el único personaje femenino de la película y gran motor de la historia, que trata de destapar todo lo turbio que se cuece en la fraternidad. Una joya de videoclub que algunos aun amamos, aunque la crítica no nos entienda.  



Al año siguiente, cambió radicalmente de registro y tuvo un papel divertidísimo como la madre maniática del control del niño de Dos hombres y medio, Angus T. Jones, en Spot (See Spot Run), comedia familiar de las que hoy ya no se harían, con un David Arquette como vecino/canguro de su hijo, que no cumple muy bien su función porque está protegiendo la vida de un perro, agente del FBI, al que le persiguen unos mafiosos. Tan genial como suena. Muy de la época. 


Cabe destacar también su participación en dos proyectos muy "raros" pero muy buenos. En 2006 el cine independiente volvió a llamar a su puerta con Wristcutters: A love story, una comedia negra brillante ambientada en un purgatorio para suicidas. Tuvo una buenísima acogida entre el público y la crítica y el papel de Leslie Bibb como Desiree, es bastante destacable.


Después estuvo en Sexo a la carta (Sex and death 101), una sátira protagonizada por Simon Baker y Winona Ryder. Leslie interpretaba a la doctora Miranda Storn, aportando una frescura tremenda a una película muy peculiar sobre un hombre que recibe una lista con los nombres de todas las mujeres con las que se ha acostado y con las que se acostará en un futuro.

Papeles breves, sí, pero que demostraban su buen ojo para el cine de culto.



Taquillazos encadenados

Y de ahí, en 2006 llegó uno de los grandes bombazos de su carrera, Pasado de vueltas (Talladega Nights: The Ballad of Ricky Bobby. La traducción sin comentarios...), comedia de gran éxito en taquilla con Will Ferrell y John C. Reilly. La película trata de forma desternillante el mundo de las carreras de NASCAR y nos cuenta la historia de Ricky Bobby, un piloto que lo gana todo (porque si no eres el primero, eres el último), hasta que un accidente le cambia la vida. Leslie encarnaba a Carley Bobby, su ambiciosa y materialista esposa. Su actuación fue una maldita maravilla, siendo uno de sus papeles más recordados e icónicos. En lugar de buscar el chiste fácil, hace reír desde la pura convicción del personaje. Un personaje exagerado que destapó su gran nivel para la comedia física.


Igual que Truco o Trato (Trick’r Treat), que se ha convertido en un clásico indiscutible del terror moderno. Siempre la recomiendo cuando llega Halloween (y cuando no, también), como en esta lista con películas para todo el mes. Leslie es la encargada de abrir la película en una historia que te vuela la cabeza y, bueno... hasta ahí puedo decir. 


Y además le valió para afianzarse en el mundo del terror, pues al año siguiente, 2008, protagonizó, junto a Bradley Cooper, El vagón de la muerte (The midnight Meat Train), una película sobre un fotógrafo que se obsesiona con un asesino en serie que va descuartizando gente en el metro de Nueva York. Algo más gore que terror en sí, pero que también se ha ganado su huequito entre los fans del género. Bibb es maya, la novia del protagonista y su actuación es genial. Lejos de ser una chica asustada que sólo grita, ella lleva el peso de la investigación, se mete en la boca del lobo y demuestra una fuerza dramática y física brutal.

Y también en 2008, hizo historia al ser uno de los primeros rostros del UCM, interpretando a la periodista incisiva Christine Everhart en Iron Man y en su secuela dos años más tarde.

Aunque su personaje era menor en minutos, su impacto fue enorme. Leslie estuvo genial, se plantó frente a Robert Downey Jr. con una seguridad y una ironía asombrosas. Fue de las pocas en bajarle los humos al mismísimo Tony Stark a base de preguntas incómodas.



Ha reaparecido varias veces en este universo: prestando su voz en la serie What if…? o incluso protagonizando la webserie WHIH News Front, que Marvel lanzó como campaña promocional para algunas de sus películas y que era su propio programa de noticias, donde Christine entrevistaba a algunos superhéroes como Ant-Man


Entre el drama y la comedia 


Otra película importante que cuenta con la presencia de Bibb es Un ciudadano ejemplar (Law Abiding Citizen) de 2009, con Gerard Butler y Jamie Foxx. Uno de esos thrillers de venganza que siempre son tan bien recibidos. Su papel como Sarah Lowell, la inteligente ayudante del fiscal, estuvo fantástico porque era la brújula que intentaba descifrar el macabro plan del protagonista y de hecho, protagoniza uno de los momentos más impactantes y tensos de toda la película.


Ese mismo año, también se pasó por el mundo de la comedia romántica en Confesiones de una compradora compulsiva, la mítica película sobre una chica adicta a las compras que acaba escribiendo en una revista financiera por error. Aquí Leslie asumió el rol de Alicia Billington, la gran rival de la protagonista, Isla Fisher. Es un personaje muy divertido como la villana estirada, estilosa y competitiva que le pone la zancadilla a todo el mundo. Cumplió con creces.




Pero en la televisión, seguía sin buenos éxitos. Hasta 2012 no llegó G.C.B. una serie maravillosa (e infravalorada) donde Bibb interpretaba a Amanda Vaughn, quien regresa a Dallas, donde se crió, después de quedarse sin nada por un escándalo financiero. Y allí no es muy bien recibida por lo cruel que fue en el instituto. El título original era Good Christian Bitches, lo cual levantó ampollas, así que se quedó con las siglas. En España se tradujo directamente como Golfas, cursis y beatas, por si alguien dudaba del tono.

De nuevo la ABC tuvo la mano muy corta y con toda la polémica, decidió cargársela en 10 episodios.


Y no lo merecía para nada. Fue una muy buena serie, super divertida, con una Kristin Chenoweth en todo su esplendor y una Leslie Bibb rebosando ese gran talento para el humor, protagonizando por fin su propia comedia. Y entre ambas provocaron escenas memorables, con risas inevitables y una química increíble. Mereció mucho más.




El cine independiente, su gran arma

En el cine iba encadenando actuaciones totalmente versátiles en proyectos muy diferentes.
Su gran joya en esa época fue Miss Nobody, en 2010, una comedia negra independiente con uno de los mejores papeles de su carrera. Leslie era la protagonista, Sarah Jane Mckinney, una secretaria que acaba convertida en asesina en serie para poder ascender en su empresa. Está absolutamente magistral, derrochando un carisma y una gracia, que sostiene la película ella sola. Una maravilla que mereció mucha más repercusión.

Los dos años siguientes se dejó ver en películas de mediana fama como la gamberra A Good old fashioned orgy, la comedia familiar Zooloco (Zookeeper) o Conociendo el mal (Meeting Evil), donde compartía tensión con Samuel L. Jackson y Luke Wilson en un papel muy destacado y sorprendente.

Pero de nuevo en el cine indie tuvo dos roles protagonistas que rompieron con todo y en los que ella estaba como pez en el agua. En 2013 se metió en la piel de Vanessa, en Hell Baby, con Rob Corddry, una divertida comedia de terror sobre una pareja que se muda a una casa encantada de Nueva Orleans y acaba sufriendo un desternillante embarazo demoníaco. Una maravilla donde parodian todos los clichés de las posesiones y Leslie brillando en uno de sus papeles más cómicos.

En 2014 fue el siguiente y también tiene que ver con una pareja y una casa, pero muy diferente. En Take Care, interpreta a Frannie, una mujer que tras ser atropellada por un coche, se queda postrada en una cama y, sin nadie que la ayude a hacer lo más cotidiano, tiene que recurrir a su ex novio (Thomas Sadoski) para que la cuide. Las situaciones que se dan en ese apartamento son de lo más divertidas, incómodas y tiernas, todo a la vez. Al estar inmovilizada casi toda la película, Bibb da un recital interpretativo colosal usando solo sus expresiones faciales, sus ojos y su voz. Pasa de la frustración cómica a una vulnerabilidad que te rompe el corazón. Buenísima.




Y no todo en una carrera son luces y sombras, también hay productos inclasificables, por llamarlo de alguna manera, como Movie 43, una “comedia” en formato de sketches a cual más ridículo, consiguiendo un desastre catastrófico. Y lo peor de todo, es que tiene un repartazo: Hugh Jackman, Kate Winslet, Richard Gere, Emma Stone… Por nombrar unos pocos. No sé si fueron engañados para rodar eso o fue una apuesta en plan “sujétame el cubata”, porque no me lo explico.

Leslie Bibb interpreta a una parodia de Wonder Woman, participando en una cita rápida con otros superhéroes que son Jason Sudeikis, Justin Long, Uma Thurman y Kristen Bell… no entiendo nada. Mira, soy muy fan de las comedias bizarras y absurdas, pero esto me superó. Ni yo puedo defenderla, mira que lo siento.


Mejor fue la película que protagonizó al año siguiente, aunque tampoco recibió muy buena acogida.

7500 es otra historia más que se desarrolla en un avión con muchas turbulencias y un toque de extraños fenómenos, que no se sabe muy bien a dónde quieren llegar.

Le falta presupuesto por todos lados, pero para echar un rato… además el final hasta sorprende. Leslie se metió en la piel de Laura Baxter, una de las azafatas principales atrapadas en el vuelo y se marca un papel super digno. Además está rodeada de un reparto estupendo como Ryan Kwanten, Jamie Chung, Johnathon Schaech o Jerry Ferrara. Se deja ver bastante bien.




Si que fue más interesante Don Verdean, de 2015, una comedia indie muy satírica sobre un arqueólogo que se inventa unas reliquias para engañar a una iglesia. Bastante divertida y peculiar, aquí Leslie compartió pantalla con su pareja real, Sam Rockwell, un protagonista de lujo que está sembradísimo como siempre. Ella interpretó a Joylinda Lazarus, la intensa y devota esposa del carismático líder de la iglesia (Danny Mcbride), clavando también su papel de feligresa extrema. Una rareza muy buena.


Netflix, más superhéroes y más cancelaciones


Después llegó el boom de Netflix y Leslie tiene algunos títulos destacados en la plataforma:

En 2017 participó en Hasta los huesos (To the bone), aquel durísimo drama sobre la anorexa protagonizado por Lily Collins y Keanu Reeves, donde ella tuvo un papel bastante desgarrador como una de las pacientes de la clínica.

También ese mismo año apareció en la exitosa comedia de terror The Babysitter y en su secuela en 2020, titulada Killer Queen. Son de esas películas que no sabes muy bien si están mal o bien, pero que te gustan inevitablemente. Bibb tiene un papel escaso, como la madre del prota y la esposa de Ken Marino.


Su gran apuesta llegó en 2021, volviendo al mundo de los superhéroes, esta vez con una serie con estética de cómic: Jupiter 's Legacy, interpretando a Grace, la matriarca en una familia con superpoderes, que viene de muy atrás. No le fue nada mal en cuanto a audiencia, de hecho llegó al número uno, pero fue cancelada después de menos de un mes del estreno (Netflix siendo Netflix). Sin ser yo muy fan de este género, la verdad es que me enganchó y me gustó bastante. Además me encantó Leslie, que se atrevió con un registro completamente nuevo y estuvo sobresaliente. Fue una pena y de esas cosas que no te explicas.



Y su siguiente apuesta por esta plataforma, tampoco pasó de la primera temporada. El idiota preferido de Dios (God's favorite idiot), creada, producida y protagonizada por Melissa McCarthy y su marido, Ben Falcone, es una de esas muchas series que quedan totalmente en el olvido. Bibb interpreta a Satán, totalmente divertida y desatada. Ella estuvo genial. La serie, sinceramente, dejaba mucho que desear.


Pero mas allá de Netflix, durante esos años Leslie no paró de trabajar en otros proyectos super interesantes. En 2017 protagonizó junto a Shane West, el tenso thriller Despertando a Zodiac (Awakening the Zodiac), donde una pareja con serios problemas económicos, encuentra unas cintas del Asesino del zodiaco, deciden investigar para llevarse una recompensa y el asesino los descubre y va tras ellos. Me encantó su papel, transmite muy realista esa sensación de angustia, con un trabajo muy físico y consigue que tú también lo pases mal con la película. Poca repercusión para lo bien que está.




En 2018 participó en Tú la llevas (Tag), una comedia muy original inspirada en una historia real, donde literalmente se la pasan entera jugando al tú la llevas, si… pero está mucho mejor de lo que suena y tiene a Jeremy Renner y a Jon Hamm en el reparto, no digo más. Y en 2019 se metió en el mundo del narcotráfico al lado de Nicolas Cage en Running With the Devil, con un papel de nuevo muy diferente que sorprende bastante. Que se lo digan a Cage...


En la televisión tuvo un papel recurrente genial en la comedia American Housewife, entre 2016 y 2021, encarnando a Viv, la vecina rica, superficial y un poco desastrosa que ponía la nota divertida y que volvía a brillar luciendo su vis cómica, dejando sembrado el terreno de todo lo que íbamos a ver después.


Pero el papelón absoluto de esta etapa le llegó en 2020 con The Lost Husband, un drama romántico precioso donde es la protagonista indiscutible, repitiedo cartel con Josh Duhamel, su marido en Jupiter's Legacy. Leslie interpretó a Libby, una mujer que intenta recomponer su vida y la de sus hijos tras la muerte de su marido, mudándose con su tía a una granja de Texas. Es una película muy bonita que te reconcilia con el mundo y donde Leslie nos regala una actuación súper madura, tierna y llena de matices. Y a los fans de Popular nos dio mucho feeling el cameo de Carly Pope.




Un renacer merecido 


Antes de dar el gran salto a sus proyectos mas actuales, en 2022 nos dejó otra joyita oculta dentro del cine de terror independiente, The Inhabitant. Una película muy perturbadora que mezcla los traumas familiares con el mito de Lizzie Borden. Leslie da vida a Emily, una madre atrapada en una atmósfera asfixiante que intenta proteger a su hija. Un papel donde vuelve a demostrar lo bien que se le da trasmitir tensión y mal rollo en pantalla.


Y muy recientemente, 2023, Bibb regresó por la puerta grande a las salas de cine con Todo sobre mi padre (About my father), y un reparto de lujo: Robert De Niro, Kim Cattrall y Sebastian Maniscalco, quien también es uno de los guionistas.


El argumento viene a ser igual al de muchas comedias familiares, concretamente Los padres de ella, solo que esta vez los padres de ella son los otros y De Niro ahora es el padre de él, o sea el suegro de ella, vamos de Leslie Bibb, todo muy claro ¿no? El caso es que es una buena película para entretenerse, con momentos muy graciosos y ella nos ofrece una actuación muy creíble siendo la más "normal" dentro del caos familiar.




Más reciente aún, en 2024, tuvo el tremendo orgullo de participar en Juror #2, la última película (creo que literalmente) dirigida por el legendario Clint Eastwood. Leslie es la presidenta de ese jurado, donde el protagonista, Nicholas Hoult, tiene un dilema moral enorme. Una película muchísimo más seria, aplaudida por la crítica y que demuestra que el nombre de Leslie Bibb ya impone respeto en proyectos de gran nivel y que puede codearse perfectamente con los más grandes de Hollywood.


Ese buen ojo en cine, va de la mano con sus grandes papeles en televisión, que es donde verdaderamente está rompiendo el molde con dos papeles que están llamando un Emmy a gritos.

En su trabajo en Palm Royale está inmensa como Dinah Donahue, un personaje sencillamente brillante y a su altura.

Y entrar en el universo de The White Lotus, donde creo que a todos nos dejó con la boca abierta., incluso conociendo tanto sus registros, consiguió sorprender, demuestra que ahora los proyectos con más prestigio son los que van a buscarla a ella. 




Después de 30 años de carrera y habiendo hecho prácticamente de todo en más de 80 proyectos entre cine y televisión, parece que Leslie Bibb está viviendo, por fin, su mejor momento.

Ha sido una actriz que ha sabido evolucionar y madurar muy bien en pantalla a lo largo de los años y con talento de sobra que ha defendido con creces en cada papel, incluso cuando las producciones no la acompañaban.
Personalmente, siempre ha sido una de mis favoritas y me alegra ver que la industria se haya fijado un poco más y le esté dando el sitio y reconocimiento que se merece y que se ha ganado a pulso.

Así que si no la conocías, ya puedes decir que te suena. Y si te sonaba, pero no sabías de dónde, ahora ya sí. 





Comentarios