Puede que el nombre de Linda Cardellini no sea el primero que te venga a la cabeza cuando piensas en grandes estrellas de Hollywood… pero su cara te la has cruzado más veces de las que crees.
Porque Linda no es de esas actrices que irrumpen, dominan todas las listas y luego desaparecen.
Lleva media vida metida en series y películas importantes, apareciendo aquí y allá, robándose escenas sin hacer demasiado ruido, es de las que no necesita ser la protagonista absoluta para ser buena.
Una carrera de fondo, sin escándalos, sin titulares locos… pero con papeles que medio mundo ha visto, pasando por comedias, dramas, dibujos animados, thrillers, Marvel, Netflix y hasta películas que viste un domingo por la tarde medio dormido. Y siempre cumple. Siempre.
Vamos, que igual no es la más viral, pero su currículum da bastante más respeto del que parece.
Actualmente la puedes ver en DTF St. Louis, una miniserie que acaba de estrenarse en HBO Max y que trabaja junto a David Harbour y Jason Bateman. La historia nos cuenta un extraño triángulo amoroso que parece ser que no trae nada bueno.
Una comedia negra, de esas en las que Cardellini se ha asentado últimamente y que ha demostrado que se desenvuelve como nadie.
Pero esto, claro, no empieza aquí. Así que vamos a repasar su trayectoria, que es, básicamente, la historia de la televisión de los últimos 25 años.
Primeros papeles desconocidos
Linda Cardellini nació en California en 1975 y empezó a trabajar en televisión siendo bastante joven.
La primera vez que se la vio en pantalla fue en 1996, en la serie Bone Chillers. ¿La conocéis? Yo tampoco, pero por lo que sé, era parecida a Pesadillas y también estaba basada en una serie de libros. 13 episodios y nunca más se supo.
En Youtube está completa por si os entra curiosidad.
Después, lo típico. Fue apareciendo de forma episódica en series de la época como 3rd Rock from the Sun (Cosas de marcianos de toda la vida, no preguntéis…), Paso a paso, Yo y el mundo o Kenal & Kel.
Que, por cierto, la primera película en la que participó Cardellini fue precisamente la que hicieron ellos dos, Good Burger en 1997. No tenía nada que ver con la serie, pero sí que fue lanzada a raíz de su éxito.
Más seria, pero igual de desastrosa, fue la película que semi protagonizó al año siguiente, Terror en la red (Strangeland).
Aquí, Linda interpreta a una estudiante que conoce a un chico en un chat, la invita a una fiesta y… bueno, ya sabemos lo que pasa con estas cosas, además de decirlo en el título.
Un slasher algo gore y satánico, escrito y protagonizado por Dee Snider (Si, el cantante de Twisted Sister), que fue lo que se dice, un fracaso en taquilla y crítica.
No seré yo quien opine lo contrario pero bueno, tiene su “encanto” noventero de serie B y además sale Robert Englund.
Y en 1999, hizo la película para tv Más allá de la muerte (Dying to Live) con Gabriel Mann y Shannon Elizabeth, una historia de cómo vengarte de la persona que te mató.
Ya no se hacen telefilms como los de antes…
El gran salto, de adolescente “rara” a icono de culto
Pero el primer bombazo, aunque en su momento no lo sabíamos, fue Freaks and Geeks en 1999. Si la viste, ya sabes que esto no era una serie cualquiera.
Cardellini era Lindsay Weir, la estudiante brillante, aplicada y buena hija que se cansa de ser perfecta y decide alejarse de su grupo de empollones para juntarse con los “raros” del instituto.
Pero no era la típica rebelde. Era más real: confundida, insegura, queriendo encajar sin saber dónde. No era la protagonista melodramática, era la protagonista humana.
Una serie que trató la adolescencia de un modo diferente a las demás. No había drama épico, ni parejas de ensueño, ni humor divertido. Iba sobre crisis existenciales, sobre crecer sin saber a dónde ir, sobre sentirse fuera de lugar… con humor incómodo y cero idealización. Y no supimos apreciarlo.
La serie se canceló en la primera temporada, fue un desastre de audiencia… y luego se convirtió en una joya de culto, amada por todo el que la ha visto.
Y cuna de medio Hollywood: James Franco, Seth Rogen, Jason Segel, Busy Philipps… y ella, que era el corazón de todo.
Cardellini tenía ese toque de ironía y humanidad que hacía que cada escena suya brillara, y que muchos seguimos recordando 20 años después. Aquella chaqueta militar verde que llevaba, ya es historia de la televisión.
Y a Linda le valió para ser una cara ya más familiar y dar un nuevo y mejorado salto al cine en 2001, con películas de peso cómo Los límites del silencio (The unsaid), dónde interpreta a la hija de Andy García y Una rubia muy legal (Legally Blonde), con un papel pequeñito pero importante: Chutney Wyndham. Sí, la de la permanente exagerada. Cómo olvidarnos de ella y de su declaración en el juicio.
Los años de bata blanca y los misterios en furgoneta
Pero si tiene un personaje icónico en la gran pantalla, ese es el de Velma Dinkley en Scooby Doo, donde su talento para la comedia física y expresiva empezó a dejar huella.
Aquí os hablaba de las películas que se convirtieron en series de animación, pero con Scooby Doo lo tuvimos al revés y en 2002, nos dieron uno de los mejores Live Action de una serie animada y eso no es discutible.
Cardellini se transformó por completo en Velma, la inteligente del grupo. Era ella pero en carne y hueso, tanto en personalidad y actitud como en aspecto. Y lo mejor, la jugó con cariño, no en plan parodia. Nada de caricatura exagerada. Fue LA Velma de toda una generación.
Además estaba acompañada del reparto más reconocible de esa época: Sarah Michelle Gellar, Freddie Prinze Jr. y Matthew Lillard. Insuperable, ¿o no?
Dirigida por James Gunn, tuvo el éxito necesario para lanzar Scooby Doo 2 Desatado en 2004, aunque Warnes Bros canceló una tercera parte, que ya estaba en desarrollo.
Y hablando de James Gunn, ese mismo año fue productor y guionista de LolliLove, un falso documental que dirigió su entonces esposa, Jenna Fisher, antes de The Office.
Ambos son, también, los protagonistas de este curioso proyecto, que mezcla ficción y realidad, pues está filmado en su propia casa y con vídeos caseros incluidos.
Y no, no hemos cambiado de perfil. También tuvo un “papel” Linda Cardellini, llamada Linda, haciendo de amiga de la pareja, que lo era en la vida real.
Todo quedó en casa y la película, aunque completamente desconocida y de presupuesto muy modesto, tuvo muy buenas críticas.
Pero, cómo ha ido demostrando desde siempre, donde más brilla es en televisión y se incorporó a Urgencias (ER) en la temporada 10, donde interpretó a la enfermera Samantha Taggart hasta que finalizó la serie, 126 episodios después.
Sam era madre soltera, con un pasado complicado y que lidiaba con su exigente trabajo en el hospital County General y la crianza de su hijo adolescente.
Aquí ya está en modo adulta sufridora, pero con carácter.
Nos regaló momentos dramáticos de esos de tener pañuelos cerca y consiguió algo difícil: destacar en una serie tan establecida y donde entraba y salía gente todo el rato. Ella lo hizo como si llevara ahí desde el piloto.
Fue uno de los personajes más estables de las temporadas finales y consolidó la carrera de Cardellini en la pequeña pantalla.
La etapa “la he visto en mil pelis pero no sé de qué”
Aun así, de alguna forma, siempre podíamos verla en alguna película.
En 2005 participó en la gran aclamada Brokeback Mountain, aunque en un papel muy fugaz.
También estuvo al año siguiente en la comedia de culto dosmilera Grandma’s Boy, traducida en España como El rey del mando (lo mismo, sí…) interpretando a Samantha, la ejecutiva que se encarga de supervisar el videojuego que prueba el protagonista (Allen Covert).
Una película que la generación del videoclub es la que más la recuerda.
Mucho más serio fue su papel en The Lazarus Project, un thriller psicológico, de 2008, de estos que te vuelan la mente. Aquí Linda es una psiquiatra que trabaja en un hospital donde también está Ben (Paul Walker), un jardinero que no sabe cómo ha llegado allí y al que se interesa en ayudar.
En 2010 volvió a colaborar con James Gunn (y no sería la última vez) en Super, una película de comedia negra en la que un hombre normal y corriente decide transformarse en superhéroe para sobrellevar las adiciones de su esposa.
Un humor muy Gunn y una Cardellini demostrando su gran habilidad de pasar de la comedia más absurda al drama más profundo y esto ha ido caracterizandola bastante.
Y como no todo lo bueno son superproducciones, también ha ido teniendo bastante presencia en el cine independiente a lo largo de los años, destacando su papel protagónico en Return, interpretando a Kelli, que regresa a casa después de su servicio como militar, con graves problemas psicológicos y sin lograr adaptarse de nuevo a su vida.
Tanto la película como su actuación, recibieron excelentes críticas y premios en festivales.
Vuelta estelar a la televisión
Tardó unos años en dejarse ver de nuevo por el mundo televisivo, pero volvió a lo grande entre 2013 y 2015, con apariciones muy destacadas en dos de las series más aclamadas.
La primera en New Girl, como la hermana de Jess (Zooey Deschanel), la protagonista. Solo intervino en tres episodios, pero causó una gran aceptación entre los fans.
La segunda en Mad Men. Y aquí cambió la cosa. En la sexta temporada interpretó a Sylvia Rosen, una vecina de Don Draper con la que inicia una relación complicada.
Papel más oscuro, más adulto, en una serie de prestigio máximo y que le valió su primera nominación al Emmy como mejor actriz invitada. Nada mal para solo seis episodios.
Tampoco podemos olvidar que Linda también es una experimentada actriz de doblaje y ha trabajado en algunas series de animación muy exitosas durante 2012 y 2016.
Por ejemplo en la buenísima Gravity Falls donde era Wendy. Historias Corrientes como C.J. o Sanjay y Craig, siendo Megan Sparkles. De nuevo sorprendiendo con cambios de registro constantes.
Y de nuevo también, volvió a un reparto principal en 2015 con uno de los mejores papeles, en mi opinión, que ha hecho en su carrera: Bloodline, una serie con un drama muy turbio y tensión constante.
Una familia aparentemente normal, que tiene su propio negocio de toda la vida en los Cayos de Florida, pero que está llena de secretos y todo se empieza a complicar cuando el hijo mayor y oveja negra de la familia, regresa a casa.
Cardellini encajaba perfecta como el pegamento que intenta solucionarlo todo.
Interpretaba a Meg Rayburn, la única chica de cuatro hijos y abogada de prestigio, hasta que acaba metida en el fango del que no sabe salir, por una tremenda decisión (podríamos llamarlo así) de uno de sus hermanos y la culpa se va apoderando de ella.
Por si fuera poco, tenía un reparto de lujo, además de ella misma. Kyle Chandler, Sissy Spacek, Ben Mendelsohn…
La serie es buenísima, de esas que te atrapan desde el primer episodio, aunque la tercera temporada es un poco atropellada por las prisas del cierre. La crítica la adoró y tuvo multitud de premios y nominaciones. Pero la audiencia no la acompañó y es de esas que, injustamente, pasó desapercibida y la cancelaron. Aunque no es del todo culpa suya.
Fue una de las primeras producciones de Netflix y en España, por ejemplo, la plataforma llegó en 2015, justo cuando la serie se acababa de estrenar. Llegó nueva, cuando aún no controlábamos el streaming y vino con House of Cards, Orange is the new black y Narcos debajo del brazo… Y, claro, Bloodline no la vio “nadie” y es una pena. Pero oye, nunca es tarde…
En el mundo de Marvel y de los Oscars
Mientras rodaba la serie entre 2015 y 2018, se “escapaba” para dejarse ver en el cine, de forma secundaria, pero en muy grandes películas.
El UCM llamó a su puerta y estuvo presente en el, probablemente, mayor acontecimiento cinematográfico de la historia: Avengers.
Fue Laura Barton, la esposa de Hawkeye o, mejor dicho, de Clint Barton, en Age of Ultron y luego en Endgame en 2019. Un personaje pequeño pero clave para entender al vengador más infravalorado del grupo.
La familia “secreta” del superhéroe, el lado humano… nos recuerda por qué Linda tiene un toque especial: convierte cualquier papel, incluso secundario, en memorable.
Pero en la serie Ojo de Halcón (Hawkeye) de Disney + en 2021, le dieron un poco más de juego y profundidad a su personaje y descubrimos parte de su pasado.
Y por supuesto, esta experiencia en Marvel y en sus proyectos con James Gunn, le valió para conseguir un papel en otra película importante de este universo: el de Lylla en Guardianes de la Galaxia Vol. 3 en 2023.
Linda le prestó su voz y captura de movimiento a esta adorable nutria que nos rompió el corazón. De nuevo, un personaje muy secundario, pero esencial para descubrir el pasado de Rocket.
Y ya sabemos que estar dentro de Marvel es como tener un pase VIP a la cultura pop mundial.
También estuvo en las comedias Daddy’s Home y su secuela, donde interpretaba a Sara, la nueva mujer de Will Ferrell y la ex de Mark Wahlberg.
Junto a Michael Keaton en El fundador, película sobre cómo se construyó el imperio de McDonald’s y fue la esposa de Viggo Mortensen en la ganadora del Oscar de 2019 a mejor película, Green Book, que nos cuenta la historia real del viaje que realiza el pianista afroamericano Don Shirley, durante su gira por el sur de Estados Unidos en los años 60, junto a su chofer y guardaespaldas Tony Lip, antes de convertirse en actor.
Pero su papel más importante vino con The Curse of La Llorona. Bueno, importante porque fue la protagonista, porque por las críticas…
En 2019 volvió al terror después de años y se metió en el universo The Conjuring.
La película no es que fuera una obra maestra del género, más bien todo lo contrario, pero ella se la echa a la espalda con una dignidad increíble.
Interpreta a una madre desesperada que intenta salvar a sus hijos de una leyenda mexicana, y aunque el guión no ayudaba mucho (por no decir nada) Linda hizo lo que buenamente pudo y fue lo único que salvó un poco el acribillamiento total que recibió esta entrega de la franquicia. Está claro que o termia de poner buen ojo en el terror...
No tuvo mucha mejor aceptación su siguiente peli, el drama biográfico Capone, que cuenta los últimos años del famoso gánster. Aquí hace de Mae, la sufrida esposa de un Tom Hardy irreconocible.
Guión confuso y ritmo lento, pero Cardellini demostrando que le van los papeles de época.
Netflix no se olvidó de ella
Después de estos “fracasos”, en 2019 volvió a su lugar de confort en la televisión y Netflix volvió a contar con ella en el que, para mi y para muchos, es su mejor papel y eso que es difícil elegir.
Además está acompañada de la siempre maravillosa Christina Applegate.
En Muertos para mí (Dead to me) mucha gente redescubrió a Cardellini y fue como “oye, esta actriz es MUY buena”.
Interpreta a Judy Hale, una mujer aparentemente dulce, algo caótica, un desastre emocional y con un historial de decisiones terribles tomadas con cara de “no sé cómo he acabado aquí”.
Lo que hizo aquí es dificilísimo: que alguien que vive mintiendo, ocultando cosas y metiéndose en líos te parezca la persona más abrazable del planeta. Su personaje debería ser absolutamente odiable, pero es imposible. Consigue que la quieras, que te desespere y que te dé pena todo a la vez.
Todo empieza con un atropello accidental y una huida que lo cambia todo. Jen, una viuda con un humor de perros, y Judy, una optimista compulsiva con demasiados secretos, se hacen inseparables cuando se conocen en un grupo de apoyo al duelo, creando una amistad tan compleja como hilarante.
Constantemente te preguntas cómo pueden ser amigas siendo totalmente opuestas, pero crearon una relación muy sólida y tan natural que parece que lo sean de toda la vida.
Su química con Christina Applegate es de lo mejor que se ha visto en pantalla en años, simplemente brillante y uno de los dúos más queridos de la televisión. La serie es una joya, pero podría haber sido igual de buena sólo por ellas dos.
Comedia negra, drama, giros locos y dos protagonistas femeninas sosteniendo la serie a base de conexión: amor-odio-trauma-compañerismo a partes iguales.
Y no solo fue un éxito enorme, sino que por este papel volvió a estar nominada al Emmy.
Y en 2024, de nuevo en Netflix y de nuevo con Liz Feldman, la creadora de Dead to me, llegó la serie Fachadas (No Good Deed).
La trama va de tres familias que compiten por comprar la misma mansión de los años 20 en Los Ángeles, convencidas de que esa casa arreglará sus vidas, sin saber que es una auténtica pesadilla llena de secretos turbios.
Linda es Margo Starling, una agente inmobiliaria de armas tomar, que decide averiguar el pasado de los dueños de la casa y por qué la venden. Y nos dio otro dúo memorable que no sabíamos que necesitábamos, esta vez con Lisa Kudrow.
No fue tan amistoso precisamente y no compartieron muchas escenas, pero verlas juntas en ese duelo de apariencias y ambición es sin duda lo mejor de la serie; son dos titanes de la comedia midiendo sus fuerzas en una historia donde nadie es quien dice ser.
Y sí, aunque la serie está muy bien y te engancha desde el primer episodio sin tener ni idea de qué pasa ahí, es de esas que merece más la pena por el reparto.
Los nuevos proyectos
Y esto no se acaba aquí. Como dije, acaba de estrenar miniserie, con los dos primeros episodios ya disponibles. Yo aun no le he hincado el diente, pero está la próxima en mi lista.
También tiene pendiente dos proyectos más para este 2026.
Una película junto a Chris Pratt, que se prevé que llegará en noviembre, titulada Way of the Warrior Kid y poco más se sabe.
Pero el plato fuerte llega en diciembre. La plataforma Peacock emitirá Crystal Lake, una precuela de la saga Viernes 13 en la que Cardellini será Pam Voorhees.
Así que conoceremos los orígenes de la madre de Jason, del propio Jason y del famoso campamento antes de que ocurrieran las masacres de las películas y una nueva oportunidad que Linda le da al terror, esperemos que con más suerte que hasta ahora.
Contando los minutos estoy desde que se anunció.
Linda Cardellini nos lleva acompañando desde la adolescencia y siempre en esa línea suya de no encasillarse demasiado.
Ha sabido elegir bien sus proyectos, adaptarse a distintos géneros y demostrar que incluso en papeles secundarios puede dejar huella.
Después de más de 30 años en la industria, de papeles insignificantes, de momentos brillantes y de reinventarse una y otra vez… Linda Cardellini tiene una carrera sin picos escandalosos, pero muy bien construida y siempre ofreciendo interpretaciones más que notables.
No ha tenido ese momento de “superestrella mundial” con alfombra roja eterna y titulares cada semana. Lo suyo ha sido más silencioso, pero constante, sin perderse por el camino. Y, a veces, las carreras más interesantes no son las más ruidosas… son las que, cuando miras atrás, dices: “anda, si ha estado en TODO”. Y todavía tiene mucho que ofrecer.
Así que si te sonaba su cara pero no ubicabas de dónde, ya tienes el mapa completo. Y si ya eras de los que la tenían fichada, pues confirmamos lo evidente: lleva años haciendo las cosas bien, aunque no siempre se le haya dado el foco que merecía.





















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